BLOG de la Agrupación de Vecinos de Vicente López

11 julio, 2010

Tercera Sesión Extraordinaria 23-03-10

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MUNICIPALIDAD DE VICENTE LÓPEZ
HONORABLE CONCEJO DELIBERANTE

3ª. Sesión Extraordinaria
23 de marzo de 2010

PRESIDENTE: José David Menoyo.
SECRETARIA: Martha López de Anchisi.
SUBSECRETARIA: Alicia Lencina.

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Concejales presentes:

ALEÑA, Ana María Graciela
ARENA, Carlos Alberto
BÓVEDA, Marta Beatriz
CAPUTO, Paola Marthe Marie
CUNTARI, Julio Néstor
DE BENEDETTI, Raúl Gustavo
GIMÉNEZ, Carlos Antonio
GNOFFO, Fabián L.
GONZÁLEZ, Cristina
LENCINA, Fermín Ramón
LEÓN, Guillermo Oscar
MAENZA, María Marta
MALDONADO, Germán C
MALDONADO, Silvia Liliana
MARAMBIO, Ernesto
MENOYO, José David
MONGIAT, Fabiana Alicia
ROBERTO, Carlos O.
ROJAS, Walter Aníbal
RUIZ, Guillermo
TERÁN, Susana Lía
VANNELLI, Gabriel Eduardo

Concejales ausentes con aviso:

ANTELO, Norberto. A.
GUARDO, Marta Isabel

Versión taquigráfica

Turno 01 D. R.
– En Olivos, Partido de Vicente López, a los veintitrés días del mes de marzo de 2010, siendo las 9 y 25:

Sr. PRESIDENTE (Menoyo).- Con la asistencia de veintiún señoras y señores concejales, se declara abierta la tercera sesión extraordinaria del octogésimo sexto período de sesiones.

DECRETO DE CONVOCATORIA

Sr. PRESIDENTE.- Por Secretaría se dará lectura al decreto 139/2010.

– Se lee.

DECLARACIÓN DE URGENCIA E INTERÉS PÚBLICO

Sr. PRESIDENTE.- Corresponde que el cuerpo determine si el tema a tratar reviste el carácter de urgencia e interés público que prescribe el artículo 68, inciso 5º, de la Ley Orgánica de las Municipalidades.
Se va votar.

– Resulta afirmativa.

Sr. PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor concejal Rojas.

Sr. ROJAS.- Señor presidente: me llamo Walter Rojas. Salí a la vida a los veinte días que se inició el año de la muerte –el 24 de marzo de 1976-, y el día anterior a la desaparición del “Negrito” Avellaneda, en Munro. Fue detenido en la comisaría de Villa Martelli, junto a su mamá Iris, la cual hoy todavía no recuperó su cuerpo.
Sé que mis padres se llaman Norma y Lorenzo. El nieto 101 recuperado, supo recién en febrero de 2010 que su madre se llamaba Silvia y su papá Abel. Silvia fue detenida y desaparecida en las cercanías de Hipólito Yrigoyen y las vías del Ferrocarril Belgrano, en Florida. Estaba embarazada de seis meses. Y ese bebé que llevaba en el vientre fue apropiado por un militar represor.
Sé que mis hermanos se llaman José, Manuel y Silvana. Juliana es vecina de Munro, al igual que su madre Beatriz, detenida y desaparecida, también embarazada de cinco meses. Buscó a su hermano por más de treinta años, y en 2009 se reencontró con ese hermano que no era un hermano, sino una hermana. Recién ahora están rearmando sus historias.
Alrededor de cien jóvenes, recién en los últimos cinco o diez años, están pudiendo rearmar sus historias. Estoy hablando de jóvenes de mi edad. Hay más de cuatrocientos jóvenes que todavía no han podido rearmar sus historias. Esperemos que algún día puedan hacer su historia.
“Habrán vencido si lloramos a nuestros hermanos, familiares, amigos, torturados y asesinados. Pero luego, si después de las lágrimas no continuamos la lucha por un mundo más justo, entonces ellos habrán vencido.” Esto fue escrito por René Flores, quien vivió junto a su hermano, en Deán Funes, entre Hipólito Yrigoyen y Libertad, Florida. Los dos continúan desaparecidos.
En el Polideportivo de Florida Oeste se está llevando a cabo el juicio oral y público al Batallón 601, que operó en Vicente López. Hay más de doscientos desaparecidos. Nuestro municipio tiene más de doscientos desaparecidos. Lamentablemente, desde la Municipalidad no hubo ninguna difusión al respecto. ¿Por qué? Quisiera que desde el oficialismo se dijera por qué no se dio difusión a esto, ya que constituye un hecho histórico.
La sentencia se va a producir el 20 de abril. Esperemos que para esa fecha desde el oficialismo se hayan expedido al respecto.
Campo de Mayo y la ESMA fueron los centros clandestinos donde pasó el mayor número de prisioneros.
Se están realizando a lo largo del país veinte juicios por crímenes de lesa humanidad. Los bandos militares pudieron cumplir su rol de facto, debido a la complicidad de civiles, los que denunciaban, los que miraban para otro lado y los que decían “algo habrán hecho”, “son tan culpables como aquéllos que apretaron el gatillo.”
La semana pasada pasó algo que la verdad me horroriza. Creo que también horroriza a la gran mayoría de ustedes. Son las declaraciones de Astiz, del “Tigre” Acosta y de Donda, el tío de la diputada nacional, Victoria Donda.
¿Qué dijo el “Tigre” Acosta, ex jefe del grupo de tareas? “La carta a la junta que tenía Walsh es un documento, pero también un arma, y la admiración que aún hoy genera su lectura es un indicador que la guerra no terminó.”
Esos muchachos no entendieron nada del proceso histórico que está viviendo la Argentina. Debemos dejar sentado en este cuerpo lo que ha pasado.
Lo que he dicho hasta ahora quizá sea la parte poética y romántica de mi intervención, pero quiero plantear algo que se está gestando en este honorable cuerpo, en una institución de la democracia. Tiene que ver con varias cosas. Una de ellas es que si no fuera por un grupo reducido de colegas –en el que me incluyo- esta sesión no se estaría llevando a cabo hoy. Seguramente se estaría haciendo –con mucha suerte- en la apertura del período de sesiones ordinarias.
También quiero plantear que existe en este Concejo un proyecto de ordenanza que dice que se va a prohibir emplear en el ámbito municipal a toda persona vinculada con delitos de lesa humanidad. Dicho proyecto, por lo menos hace año y medio que fue presentado y no creo que sea tratado en comisión. No tengo la esperanza de que sea tratado en comisión por las características que tiene este cuerpo.
Recién dije que se están llevando a cabo los juicios a Campo de Mayo en Florida Oeste. Es un tema histórico para nuestro municipio. Hemos presentado un proyecto para que se declaren de interés.
Fue girado a una comisión. El presiente –no quiero que se sienta involucrado- tiene interés de tratarlo, pero hay concejales que se hacen los distraídos y no quieren que se trate.

Turno 2 M. T.
Y lo planteo en este momento, porque creo que hoy es el día en que hay que plantearlo, para que se terminen los dobles discursos.

Sr. PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor concejal Roberto.

Sr. ROBERTO.- Señor presidente: quienes hemos participado en varias de estas sesiones cada año, tenemos que ir pensando qué cosas podemos decir que no hemos dicho. Yo creo que el año pasado se produjo un hecho histórico en este Concejo Deliberante, que fue la declaración de ciudadano ilustre post mortem del Negrito Avellaneda.
Y en este mismo momento, cuando nosotros hacemos esta sesión, a través de una iniciativa de la Central de Trabajadores Argentinos de Vicente López, se está presentando un libro sobre la vida de Floreal Avellaneda, y un CD con el juicio que se hace en la Escuela 2°, hoy desde las 8 de la mañana, en la cual figura en el libro la participación de este Concejo Deliberante en la declaración de ciudadano ilustre post mortem del Negrito Avellaneda, y del homenaje que se le hizo en la escuela donde él estudiaba en la localidad de Munro.
Así que quería invitar a todos los señores concejales de este cuerpo, para que cuando termine esta sesión concurramos a esa actividad, porque creo que es de mucho valor, y para que este libro después sea entregado a todas las escuelas de Vicente López, para que los jóvenes estudiantes puedan tomar conocimiento de esa historia, ver ese juicio y seguir profundizando la memoria.
Yo quería invitarlos y felicitar a la organización de la CTA por esta actividad, porque es una manera de que la historia se difunda en cada una de las instituciones escolares del municipio.

Sr. PRESIDENTE.- Tiene la palabra la señora concejal Aleña.

Sra. ALEÑA.- Señor presidente: en esta víspera del triste día de la verdad y la memoria, creo que la mejor manera de recordar a los compañeros caídos en esos años, tal vez los más tristes de la historia argentina, es con el compromiso que tiene que hacer este cuerpo, más allá de los colores políticos, más allá de quién esté gobernando el municipio, más allá de quién esté en el gobierno nacional.
Creo que los ciudadanos argentinos nos han demostrado que si hay cosas que no nos gustan, se pueden cambiar y la mejor manera de cambiarlas es el voto. Por suerte la gran mayoría de los argentinos ha perdido esa manía que tenía de pedir – y de eso muchos son culpables – que los militares se hicieran cargo del poder. También tenemos que asumir la complicidad en los silencios de muchos sectores de la Argentina.
Pero creo que la historia ya la conocemos lamentablemente todos, y el compromiso debe estar dado en cada acto que haga este cuerpo, y lo que debe primar es el compromiso que tenemos con la gente que nos votó. Es el compromiso de legislar para mejorar las cosas que no estén bien en Vicente López. Y es eso es tal vez lo que a muchos políticos nos falta asumir. Es lo que tenemos que cambiar.
La ciudadanía aprendió, nosotros aprendimos que tenemos que votar, pero lo que nos está faltando es ese compromiso y el respeto por el otro. Creo que si logramos eso, los objetivos de quienes hacemos política van a estar cumplidos. No se trata de que yo levante la mano o no, porque este señor viene de un partido o del otro. Creo que lo que tenemos que vivir y sentir, es el fondo de lo que estamos legislando y es el compromiso con los ciudadanos de Vicente López.
Personalmente yo puedo tener diferencias con muchos sectores, pero no me va a temblar la mano en levantarla, si es algo en beneficio de los ciudadanos de Vicente López. Creo que es un momento de reflexión, y el mejor recuerdo para los compañeros caídos es que hagamos eso, que nos olvidemos a quien tenemos enfrente, del color político que tenga, y asumamos el compromiso de que tenemos que trabajar en el día a día. Para 2011 falta mucho, tenemos que trabajar hoy y en definitiva la gente lo va a ver.
No necesitamos hacer hoy, pensando en que la gente nos tiene que votar en 2011. Yo le agradezco señor presidente, y pido eso. Yo me pongo a disposición de todos los sectores de este cuerpo para que trabajemos en conjunto en beneficio de cada uno de los vecinos de Vicente López.

Sr. PRESIDENTE.- Tiene la palabra la señora concejal Caputo.

Sra. CAPUTO.- Señor presidente: hace unos días, el 19 de marzo pasado, leí un artículo en el diario “Página 12”: “Reencuentro de la memoria”. Me llamó la atención. Allí se anunciaba la identificación por parte del Equipo Argentino de Antropología Forense, de un desaparecido, Roberto Di Vicenzo, militante peronista, sepultado como NN en Barrancas, Provincia de Santa Fe, luego de su desaparición el 27 de noviembre de 1976. En la conferencia de prensa, el hijo de la víctima, Gustavo Di Vicenzo, declaraba:
“Nosotros por fin sentimos alivio, después de tantos años de búsqueda, haber identificado y poder contar con los restos de nuestro padre nos trae una mezcla de sensaciones positivas. Nosotros conocimos a nuestro padre por fotos; mi hermano Darío tenía un año y ocho meses y yo apenas ocho meses. La noticia nos conmueve, por fin mi hermano y yo vamos a tener aunque más no sea los huesos de nuestro padre, sin dudas lo hemos recuperado.”
Es cierto, tiene razón Gustavo Di Vicenzo. Su hermano y él recuperaron a su padre. Podrán acompañarlo hasta el cementerio para enterrarlo ellos mismos y hacer su duelo. Es una noticia importante para la Argentina de hoy, aunque no esté en las primeras páginas de los diarios.
Creo firmemente, señor presidente, que este hecho nos obliga a recordar, especialmente hoy, todo lo que está detrás de esta noticia, es decir, me refiero al largo y dificultoso camino recorrido por nuestra democracia desde el 10 de diciembre de 1983.
Repasemos algunos de esos pasos fundadores: a una semana de que se cumpla el primer año del fallecimiento del ex presidente Raúl Alfonsín, quisiera recordar la voluntad política de aquella generación de 1983. Apenas llegada al poder formal tras 7 años de dictadura militar y sin más armas en la mano que la legitimidad dada por el pueblo en las elecciones, esa generación dio pasos fundamentales para la condena judicial y sobre todo social, a los represores.
El 13 de diciembre, apenas a tres días de estar en funciones y del final de la dictadura, el presidente Raúl Alfonsín firmó, con todo su gabinete, el decreto 158/83, es decir, la orden presidencial de procesar a las tres primeras juntas militares por, según su artículo 2°: “Los delitos de homicidio, privación ilegal de la libertad y aplicación de tormentos a los detenidos, sin perjuicio de los demás de que resulten autores inmediatos o mediatos, instigadores o cómplices los oficiales superiores mencionados.” Todos estos delitos, recordemos, estaban previstos por el Código Penal vigente.
El 29 de diciembre, el Consejo Superior de las FFAA notificó a cada uno de los miembros de las tres primeras juntas, que se encontraban bajo proceso. Un segundo paso indispensable fue la aprobación por parte del Congreso de la Nación, del proyecto de ley del Poder Ejecutivo que declaró “insanablemente nula” la ley de facto de Pacificación Nacional, mal llamada de “autoamnistía”.
También quisiera recordar a un grupo de personas que valientemente participó y se involucró en la investigación de lo sucedido, tan poco tiempo después del final de la dictadura, cuando los militares procesistas aún ocupaban los cuarteles.

JR – T 3

El 15 de diciembre el presidente Alfonsín firmó el decreto 187, que constituía la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas, la Conadep, “para que se investigara y esclareciera los hechos relacionados con la desaparición de personas ocurridos en el país y determinara la ubicación de niños sustraídos”.
Sus funciones fueron recibir denuncias y pruebas sobre esos hechos y remitirlas inmediatamente a la Justicia y denunciar posibles ocultamientos y elementos probatorios. Durante nueve meses la Conadep recibió más de siete mil denuncias nuevas, mandó comisiones a provincias para inspeccionar in situ las denuncias de existencia de centros clandestinos de detención y para relevar la infraestructura operativa del terrorismo de Estado a lo largo y a lo ancho del territorio argentino. Además, la Comisión elevó las denuncias a la Justicia. Así, el 20 de septiembre de 1984 la Conadep entregó su informe al presidente de la Nación, informe célebremente conocido como el “Nunca más”.
En este camino es imprescindible recordar también la colosal tarea realizada por el Equipo Argentino de Antropología Forense, que el 19 de marzo pasado identificaba, como mencionaba, a Roberto Di Vicenzo. Recordemos su creación.
La Conadep y Abuelas de Plaza de Mayo, viendo cómo se abrían fosas comunes a pedido de jueces sin ningún control de especialistas en la materia, tomaron rápidamente contacto con dos importantes expertos estadounidenses: Eric Stover, director de la Asociación Americana por el Avance de la Ciencia, y Clyde Snow, un famoso antropólogo forense. Luego Eric Stover contaría en uno de sus libros que formó entre 1984 y 1986, con la ayuda de la Secretaría de Derechos Humanos, un equipo argentino compuesto de jóvenes, mayoritariamente estudiantes todavía, ya que muchos de los expertos argentinos no estaban dispuestos a participar por miedo o por haber colaborado con los militares.
Una vez formado el equipo forense, se investigó los restos de las víctimas con ADN, y a este efecto se creó en mayo de 1987 el Banco Nacional de Datos Genéticos bajo la dirección de la doctora Ana María Di Lonardo.
Todos estos pasos mencionados llevarían en este largo camino a un momento único en los procesos de transición democrática en América Latina y, no es exagerado decirlo, en el mundo.
Gracias a los organismos de derechos humanos la voluntad política de la generación de 1983, al doctor Raúl Ricardo Alfonsín y a la tarea de la Conadep y del Equipo Argentino de Antropología Forense tuvimos el juicio a las Juntas.
El 9 de diciembre de 1985, cinco de los nueve ex comandantes fueron condenados. La Cámara Federal probó la existencia de un plan sistemático basado en la tortura, en los centros clandestinos de detención y las desapariciones. Como se comentó en el diario del juicio, “se demostró que optaron por la clandestinidad y la ilegalidad”.
El cuerpo de Roberto Di Vicenzo fue identificado en parte gracias a este largo camino de la democracia argentina que se iniciara con esos pasos fundamentales y críticos que he señalado. La política de juzgamiento de las violaciones de los derechos humanos a la cual hoy asistimos existe porque estuvieron las organizaciones de derechos humanos, la voluntad política de la generación de 1983, el doctor Raúl Ricardo Alfonsín, la Conadep, el Equipo Argentino de Antropología Forense, el Banco Nacional de Datos Genéticos y, sobre todo, por el juicio a las Juntas Militares, que aseguraron por siempre no sólo la condena judicial a los represores, sino también –esto es lo más importante- la condena de la inmensa mayoría de los argentinos.
No puedo terminar estas palabras en esta fecha tan simbólica sin mencionar mi más íntima convicción que cuando hablamos de derechos humanos en la Argentina, no podemos sólo hacer mención del pasado. Creo firmemente que es fundamental que no olvidemos los crímenes sucedidos en la Argentina ni el terrorismo de Estado. Que las futuras generaciones lo recuerden para nunca más repetirlo. No olvidemos tampoco los severos déficit que hoy tienen nuestro país, ya sea en las cárceles, en materia de derechos de la mujer, en la situación de los pueblos originarios que hoy luchan por su tierra, en las personas en los centros urbanos en situación de calle, en las víctimas de la inseguridad en nuestra provincia donde junto a los policías que son asesinados vemos también a nuestros jóvenes víctimas del gatillo fácil , en la falta de salud, en la desnutrición infantil y en la falta de acceso a la educación.
Que el 24 de marzo nos lleve a esta amplia meditación sobre los derechos humanos, condición indispensable para llevar adelante las necesarias políticas y continuar así el largo camino de la democracia argentina iniciado en 1983.

Sr. PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor concejal Lencina.

Sr. LENCINA.- Señor presidente: el 24 de marzo de 1976 este concejal cursaba el colegio secundario en la escuela Raggio. Ese día los directivos del establecimiento decidieron que el alumnado se retirara, sin que nadie supiera la causa. Así, cuando llegamos a nuestros hogares nos enteramos de los hechos desgraciados que estaban aconteciendo. En ese momento, por mi corta edad, no me daba cuenta de la inmensa pérdida que estábamos sufriendo: la democracia.
¡Qué término! “democracia”. Cuánto significado implica esta palabra. Uno de nuestros grandes gobernantes –en lo personal considero que es uno de los mejores presidentes que ha tenido nuestra democracia- decía en muchos de sus apasionados discursos que con la democracia se come, con la democracia se cura y con la democracia se educa. Algunos se reían, pero otros –como nosotros, los radicales- decíamos “¡Qué razón tiene!”. Obviamente, me estoy refiriendo al doctor Raúl Ricardo Alfonsín.
Personalmente, agregaría a sus palabras que en democracia se puede disentir, se puede optar, se puede expresar nuestras ideas libremente y se puede debatir. ¡Qué palabra también “debatir”! Este es un verbo que hace mucha falta aplicar en este país.
Cada 24 de marzo, cuando conmemoramos el Día Nacional de la Memoria, la Verdad y la Justicia, recordemos a todas esas personas que fueron víctimas de la represión ilegal que azotó al país, y trabajemos para que nunca más se vuelva a repetir esa trágica situación. Defendamos la democracia, porque será el sistema en el que nuestros hijos crezcan y desarrollen.
Quiero terminar citando una frase de Gabriel García Márquez, que decía: “La memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos. Gracias a ese artificio logramos sobrellevar el pasado.”

Sr. PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor concejal León.

Sr. LEÓN.- Señor presidente: adhiero a todas las palabras pronunciadas por los concejales preopinantes. Además, quiero rendir homenaje en forma particular a las Abuelas de Plaza de Mayo.
En estos días se está discutiendo el tema de los hijos de la señora Herrera de Noble y su negativa a saber qué sangre tienen. Creo que es una posición inútil, porque nadie le va a sacar nada, no le van a cambiar nada ni le van a discutir la herencia; simplemente es necesario conocer la verdad.
Ha sido una tarea gigantesca y loable la de Abuelas de Plaza de Mayo también la de Madres de Plaza de Mayo , que continúan buscando y recuperando a los nietos.
Por otra parte, esos chiquitos nacieron en maternidades clandestinas, como la que funcionó en la ESMA. Por eso quiero condenar a todos aquellos médicos, parteras y enfermeros que se desempeñaron en esa maternidad.
Un día la señora Estela de Carlotto vino un día acompañada por representantes del Tribunal de San Martín a ver al señor intendente municipal, a fin de solicitarle un lugar en el que se pudiera realizar un juicio, porque no contaban con las instalaciones adecuadas. El intendente municipal inmediatamente los proveyó de un lugar, que hubo que cambiar por protestas de los vecinos y comerciantes, porque había que cortar la avenida Vélez Sársfield, lo cual provocaba un gran trastorno en la actividad diaria. Finalmente les ofreció la ex sociedad de fomento José Hernández, actual Polideportivo Municipal de Vicente López, para realizar ese juicio.

Turno 04 D. R.

Ese juicio se pudo realizar, porque se derogaron las leyes de punto final y de obediencia debida, porque se anularon los indultos, porque se declaró inconstitucional a los mismos, porque es la única vía para lograr la justicia, la verdad y la memoria para que los argentinos podamos avanzar en nuestro derrotero.

Sr. PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor concejal Arena.

Sr. ARENA.- Señor presidente: coincido plenamente con quienes me precedieron en el uso de la palabra.
Me quedo en algo con lo que arrancó el señor concejal Rojas: al momento de llevarse a cabo el golpe de Estado del 24 de marzo, tenía menos de un año y medio de vida. Para los de nuestra generación se nos hace muy difícil pensar –sobre todo los que participamos en política y defendemos fervientemente nuestras ideas- que en algún momento de nuestra historia, que pareciera muy lejano pero que no lo es tanto –a veces pareciera que lo que hace mucho que pasó queda en el olvido; es algo que debemos evitar-, se hayan producido los hechos que todos conocemos y sobre los que no voy a abundar. Pero, lamentablemente, forman parte de la realidad.
Gracias a Dios existen tres generaciones que no han tenido que vivir en carne propia situaciones como ésta. ¡Ojalá nunca se repita! Y eso va a depender no sólo de los que participamos en política, sino de todos los argentinos para que podamos sostener vivo el recuerdo y transmitirlo para que la historia no se distorsione como algunos pretenden.
El concejal Rojas dijo también que Vicente López tiene más de doscientos desaparecidos. Los que hemos sido formados en un sector político u otro vemos cómo algunos se disputan quién tuvo más bajas en los distintos sectores políticos. En realidad, de la misma forma que muchos de nuestros líderes que representaban a nuestros partidos hoy lo son de todos y no de un sector, también esos muertos y desaparecidos son de la Argentina toda y no de una bandera política u otra.
La verdad que es muy grande el número cuando se escucha a nivel nacional o de la provincia de Buenos Aires. Pero a uno lo toca y lo sacude más de cerca cuando escuchamos la cifra de Vicente López. Sin duda que por la formación de esos jóvenes –hay que decirlo con todas las letras- muchos de los actuales políticos no les llegarían a los talones en la defensa de los ideales ni en los compromisos asumidos.
Muchos de esos jóvenes seguramente hoy estarían compartiendo una banca con muchos de nosotros, o quizás muchos de nosotros no estaríamos, porque sin duda alguna cualquiera de ellos tendría más derecho o por ahí el mismo derecho. Pero ese compromiso los hubiera hecho estar acá o en algún lugar más importante de nuestro país.
Por eso digo que nos debemos a nuestros representantes, a nuestros vecinos, nos hayan votado o no. También nos debemos a esos más de doscientos jóvenes que –lo repito- muchos podrían ser nuestros pares.
Si bien voy a solicitar que para rendirles un humilde homenaje guardemos un minuto de silencio, también voy a pedir que ese silencio no se repita en el día a día; que no le tengamos miedo al debate ni a expresar nuestras ideas. Debemos instar a la gente a participar, porque es el mejor homenaje que podemos rendirles. También nosotros, desde nuestro lugar, debemos abrir las puertas sin miedo, para que la gente participe.
No ocultando la política, y con más y mejor política y participación, no sólo les vamos a poder rendir homenaje, sino colaborar para que esto nunca más suceda en la Argentina. Y ese ansiado “Nunca más” realmente suceda.
A todos nos parece que estamos muy lejos; también no pareció estar muy lejos de tener otro conflicto bélico por nuestras islas. Si bien estamos lejos de un conflicto no dejamos de volver a tener un conflicto grande por nuestra soberanía que vuelve a poner en vilo a aquéllos que tienen recuerdos de esos años.
Para que la historia no sea cíclica, como muchos historiadores dicen que lo es, debemos aprender de ella y no volver a cometer los mismos errores. Pero, por sobre todo, hacer lo que debería ser nuestra acción cotidiana: debatir ideas; no tenerle miedo al disenso; y generar consensos.
Cuando usted lo considere oportuno, señor presidente, pido un minuto de silencio no sólo por los desaparecidos de Vicente López, sino de todo el país. También pido un homenaje día a día al sentarnos en nuestras bancas, sabiendo que junto a nosotros está sentado uno de estos vecinos.

Sr. PRESIDENTE.- Invito a los presentes a ponernos de pie, a fin de cumplir con el pedido formulado por el señor concejal Arena.

– Concejales y público asistente a la barra se ponen de pie y se guarda un minuto de silencio en homenaje a la memoria de los muertos y desaparecidos como consecuencia de la dictadura instaurada el 24 de marzo de 1976.

Sr. PRESIDENTE.- Tiene la palabra la señora concejal Maenza.

Sra. MAENZA.- Señor presidente: conmemoramos hoy el Día Nacional de la Memoria, la Verdad y la Justicia.
Adhiriendo tanto al sentimiento como al contenido de las palabras de mis compañeros concejales, deseo hacer una breve reflexión sobre el sentido de la memoria.
Decimos que la memoria nos ayuda a iluminar el presente y a generar el futuro en la vida de los pueblos y en nuestras propias vidas.

Turno 5 M. T.

La historia es memoria que se va construyendo en el tiempo entre luces y sombras, entre el dolor y la resistencia. La memoria colectiva es la forma en que una comunidad recuerda su propio pasado histórico, a partir del recuerdo de ciertos hechos políticos, culturales o sociales que esa sociedad considera relevantes. Esa memoria compartida orienta muchas veces el comportamiento y las actitudes de las generaciones posteriores.
A 34 años de aquel 24 de marzo de 1976, reitero, conmemoramos hoy el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, buscando fortalecer el compromiso de los jóvenes, nuestro compromiso –que de eso también hoy se habló– y de las jóvenes generaciones, con la defensa permanente de los derechos humanos, promoviendo la valorización de la democracia, la libertad de expresión y el estado de derecho.
Por ello también nuestro compromiso, y en eso trabajaremos y pondremos todo aquello que no solamente espera la gente, sino que esperamos cada uno de nosotros mismos.

Sr. PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor concejal Maldonado.

Sr. MALDONADO.- Señor presidente: quería compartir las sentidas palabras y emociones que se han vertido a lo largo de la sesión.
Esta sesión está dedicada a la palabra “ausente”, que vendría de la mano de tantos hombres y mujeres que fueron convertidos en sombras que laten, y hoy no están. La dictadura militar fue tan monstruosa que fundamentarla tendría algo de monstruoso en sí mismo. Empezaré recordando el 24 de marzo de 1976, como el día en que un alzamiento militar depuso a un gobierno constitucional, sacrificando las instituciones de la República. Fue el último gobierno militar destituyente de una serie que arrancó en 1930.
En ese primer tramo de la historia están los fusilamientos del 9 de julio y del 22 de agosto de 1972. Sin duda el de 1976 fue el más cruel. El gobierno nacional ha instituido el 24 de marzo de cada año, como el Día de la Memoria, para que recordemos las consecuencias de las acciones al margen de las instituciones. Es necesario reflexionar acerca de nuestra memoria individual entrelazada con la memoria colectiva.
La dictadura militar de 1976 instaló el terrorismo de Estado y nos diezmó como sociedad. Con la democracia en 1983, se inició la reconstrucción de la memoria, a partir del trabajo de la CONADEP y los juicios a los militares. Hemos visto mucho miedo en hogares argentinos. Hoy todos sabemos lo que muchos trataban de ignorar. Ya la memoria no es parcial; ahora todos sabemos todo, hasta la propia vergüenza de no comprender el dolor ajeno.
Espero que las instituciones sean capaces de comprender a todos, en una democracia posible, en la que la tolerancia dé paso a la sabiduría de la propia experiencia. En esta democracia aprendí el verdadero sentido de los derechos humanos, la necesidad de desarrollar el país alentando la inversión y el trabajo para la producción de bienes y servicios destinados a todo el pueblo. La necesidad de una convivencia basada en la solidaridad, con más escuelas y mejores maestros, para que cada ciudadano ocupe el lugar que le corresponde por su esfuerzo, para que todos nos comprometamos a decir “nunca más”.

Sr. PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor concejal Giménez.

Sr. GIMÉNEZ.- Señor presidente: estamos reunidos por la memoria, y sin duda tener memoria es tomar conciencia, tomar conciencia es también asumir el pasado para ver nuestra historia, que muchas veces está muy cerca, y otras veces está muy lejana.
Mañana, 24 de marzo, se cumplen 34 años de ese fatídico 1976, cuando se derrocó a un gobierno constitucional. Pero ese fue el último eslabón de una cadena que se forjó 80 años antes, un 6 de septiembre de 1930, cuando se derroca al gobierno de don Hipólito Yrigoyen, el primer gobierno constitucional de la Argentina, que a través de la Ley Saenz Peña del voto secreto, obligatorio y universal, asume en la Argentina.
Y entonces se disfrazaron de revolucionarios y dijeron que eran la Revolución del 30, pero simplemente fue un golpe de Estado contra las instituciones del país. Esos mismos que habían producido el golpe, desde José Félix de Uriburu, Agustín. P. Justo, Roberto Ortiz, Ramón Castillo, que era el presidente porque ese 4 de junio de 1943 cuando se produce la revolución se desbaratan los pensamientos de esos que habían usurpado el poder y que habían conformado lo que era la Década Infame, que habían subido a través del fraude que ellos mismos llamaban “el fraude violento”, porque ellos se consideraban realmente los dueños del país.
Tuvieron que pasar 12 años, hasta ese 16 de septiembre de 1955 cuando también derrocan al gobierno constitucional del general Juan Domingo Perón, y ahí también se disfrazan de revolucionarios y dicen que es la “Revolución Libertadora”. Fue un golpe de Estado contra las instituciones y contra un gobierno elegido por el pueblo. Pasó poco tiempo, hasta el 30 de marzo de 1962, para el derrocamiento del gobierno del doctor Arturo Frondizi. Pero esa vez no se disfrazaron de revolucionarios, porque hicieron que siguiera el orden institucional, y como Alejandro Gómez que era el vicepresidente había renunciado, asume la Presidencia quien se había hecho cargo del Senado, que era José María Guido, al cual no llamo doctor, pero de última, fue el golpe contra Arturo Frondizi, que lo había votado el pueblo.
Como con esto no bastaba, un 28 de junio de 1966 derrocan por las armas al gobierno del doctor Arturo Umberto Illia, esos, que se disfrazaban de revolucionarios. Y tuvieron que pasar 10 años hasta ese fatídico 24 de marzo de 1976, cuando derrocan al gobierno de Isabel Martínez, quien había asumido luego del fallecimiento del general Perón. Y entonces ya les daba vergüenza llamarse revolucionarios, y se autodenominaron Proceso de Reorganización Nacional.
Pero todos estos golpes señor presidente tuvieron un punto en común. Siempre que se levantó un fusil, fue porque hubo civiles que se prestaron, que fueron serviles a estos intereses. O quizás esos golpistas fueron serviles a los intereses de esos civiles. O quizás se servían mutuamente.
Pero volviendo al 24 de marzo de 1976, hay un valor agregado: el terrorismo de estado. Persecución, desaparición, tortura, muerte, el miedo en la piel y en los huesos. Miles de desaparecidos, muchos sin duda estaban dando combate, pero cuántos civiles inocentes desaparecieron por el solo hecho de estar anotados en una libreta de alguien que “chupaban”. Y como esto no alcanzó, en 1982, después que habían pasado Videla y Viola, llega Galtieri y a tras un vaso de whisky declaró una guerra, una guerra de Malvinas donde murieron miles de chicos y adolescentes que recién conocían la vida, y otros tantos que volvieron mutilados, física y mentalmente.

JR – T 6

Como esto tampoco alcanzaba, dejaron al país con la mayor deuda externa que se conozca en la historia de la Argentina.
Por favor, ¡tengamos memoria! Tener memoria significa tener una mirada hacia el pasado, hacia lo que fuimos y hacia lo que quisimos ser y no pudimos. Con esa mirada vamos a forjar este presente, que también nos permitirá tener una mirada hacia el futuro, para vivir en una democracia en la que se respeten los derechos personales, los derechos humanos y la Constitución Nacional por sobre todas las cosas.
Ese es el país que soñamos todos, y no sólo para nosotros, sino también para nuestros hijos, para nuestros nietos y para esos descendientes que aún no nacieron. (Aplausos.)

Sr. PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor concejal Gnoffo.

Sr. GNOFFO.- Señor presidente: en esta nueva intervención que me toca hacer sobre este tema no quiero repetir conceptos que ya se han vertido en los últimos años. Por lo tanto, me voy a limitar simplemente a realizar tres apreciaciones que considero importante dejar en claro desde el bloque de la Unión Cívica Radical, por lo que le pido autorización a todos para que me permitan hacerlas con el orgullo de pertenecer al radicalismo.
Coincido con muchas de las cosas que se han dicho, y reitero que nosotros también rechazamos el terrorismo en cualquier de sus formas. El sistema democrático es el único que apoya la Unión Cívica Radical. Y en este sistema jamás se pone en riesgo la vida de las personas.
El 24 de marzo de 1976, producto de decisiones de un gobierno democrático que crisparon el ánimo de la gente, se desembocó a pedido de muchos civiles –como bien se dijo- en la peor etapa de la República Argentina. Esto no debe ocurrir nunca más. Esté donde uno se encuentre parado políticamente, lo importante es defender el sistema democrático. Seguramente la diferencia de opiniones que tenemos enriquece el sistema democrático y no lo debilita. El debate de ideas y de posicionamientos políticos fortalece el sistema que todos abrazamos.
Es difícil que todos piensen de la misma manera; diría que es casi imposible. Pero lo que no hay que permitir es que las diferencias personales y políticas lleven a pensar que el cambio de sistema es el objetivo.
Eso pasó en todos y cada uno de los procesos de reorganización nacional. No queremos que eso vuelva a ocurrir. Por eso los rechazamos en cualquiera de sus formas, porque cada vez que se derrocaba un gobierno democrático detrás de eso había varios objetivos, pero principalmente se buscaba intervenir en la vida política de los partidos para que la gente no se exprese a través del voto. Esto no debe ser así, porque las diferencias políticas e ideológicas se tienen dirimir a través de las urnas. Esta es la razón por la cual apoyamos este sistema.
Quienes creen que las minorías iluminadas son las que deben gobernar, se equivocan. No existen minorías iluminadas; lo que existe es un país que busca a través de sus objetivos salir adelante como república. Necesitamos unirnos todos los argentinos, por supuesto que mirando el pasado, porque eso nos fortalece y nos da identidad, pero sin olvidarnos del presente y mucho menos del futuro. Debemos aunar criterios para salir adelante.
Por esa razón, cuando algunos dicen que el 24 de marzo es feriado, personalmente no lo considero de esa forma. En mi opinión ese es el día del año en el que debemos reflexionar y mirar lo que pasó, a fin de darnos fuerzas para vivir el presente y poder forjar un futuro digno para todos.
El otro hecho al que me quería referir creo que es único en la humanidad, pero que lamentablemente no se trató con la importancia que merece. Digo esto porque un proceso democrático, como lo fue el gobierno del doctor Raúl Alfonsín, fue el único en la historia de la humanidad que juzgo a los militares. Es el único caso en la historia de la humanidad, en el que un gobierno democrático sentó en el banquillo a los dictadores para juzgarlos en base a la Constitución y las leyes y los encarceló. Este es un orgullo para todos los argentinos, pero mucho más para quienes somos radicales.

Sr. PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor concejal De Benedetti.

Sr. DE BENEDETTI.- Señor presidente: mañana se cumplirá el trigésimo cuarto aniversario del golpe militar. En este sentido, pensaba qué más decir. En lo personal siento que lo que debemos hacer para honrar la memoria de todos los muertos y desaparecidos es pensar –como dijo el concejal Arena- que son los muertos y desaparecidos de todos, por lo menos de quienes tienen fuertes convicciones.
Pensaba también que no podemos dejar de sentir la pérdida de una generación que tenía un fuerte compromiso social a través de la militancia política. Se perdió una generación de militancia y dirigencia social fundamental para avanzar en las conquistas sociales y en la defensa de los más pobres y de los más desposeídos.
Se podrán decir muchas cosas, pero quiero rescatar, más allá de las equivocaciones, la honestidad intelectual con la que puso el cuerpo esa generación. No coincido con muchas de las decisiones que algunos tomaron. Desde la pertenencia a mi partido –la Unión Cívica Radical- participamos todos los días en debates con esa militancia. Así, con algunos discutimos sobre la equivocación que implicó la elección de la lucha armada. Pero eso no significa desconocer la honradez en el compromiso y mucho menos justifica lo ocurrido con el terrorismo de Estado.
Siguiendo el análisis histórico del concejal Giménez, me hace pensar sobre qué llevó a algunos jóvenes a pensar que no tenían posibilidad de llevar adelante sus ideas en un marco de golpismo continuo, que por medio de la fuerza reprimía los procesos populares.

Turno 07 D. R.

¿Cuál es nuestra responsabilidad con la juventud de hoy y las futuras generaciones? Me parece que desde este espacio que es el Concejo Deliberante, cada uno de nosotros tiene un fuerte compromiso, como lo tiene cualquier partido político que tiene una responsabilidad de gobierno ya sea en el Ejecutivo o en un ámbito de representación, llámese Cámara de Diputados, Senadores o concejos deliberantes.
Tenemos la responsabilidad primera de actuar con honestidad al servicio de quienes nos eligieron y de mejorar las condiciones de nuestro pueblo día a día. Tenemos el compromiso de dar cada una de las batallas que haya que dar: con convicción y sin bajar los brazos. Debemos generar nuevamente la esperanza, fundamentalmente en los sectores que la han perdido en la política o la democracia como vehículo central, indispensable y el único para llevar adelante los cambios de transformación en paz. Esto es necesario tenerlo presente todos los días, y no solamente cuando hacemos un homenaje en el que todos hablamos. Debemos tenerlo como convicción permanente en cada decisión, en cada dictamen de comisión y en cada decisión sobre un expediente. Lo debemos hacer en la toma de decisiones diarias de quienes gobernamos.
Si no logramos eso, en realidad lo que haremos es olvidar y traicionar a quienes decimos por un lado conmemorar y al “Nunca más”, a lo cual los argentinos nos hemos comprometido a partir de la recuperación de la democracia.
Deberíamos incorporar –pensaba en este recinto- a nuestro juramento, al momento de asumir, el compromiso del Nunca más, de que no bajaremos las banderas y trabajaremos todos y cada uno de nuestros días para mejorar las condiciones de vida de quienes representamos y no nuestras condiciones de vida. (Aplausos.)

Sr. PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor concejal Ruiz.

Sr. RUIZ.- Señor presidente: quería hacer dos breves reflexiones, porque realmente no pensaba hablar. Creo que a veces uno debe venir a escuchar, a escucharnos.
Apelo a los que son más grandes, recordando cuál fue el rol en la Argentina de los empresarios. No olvidemos que una importante empresa auspiciaba, por pedido del gobierno, unos calcos que decían: “Los argentinos somos derechos y humanos.” Se repartieron 700 mil, y muchísima gente orgullosa los pegaba en la luneta del auto.
Fíjense el rol de un sector del empresariado: “Somos derechos y humanos.” Esto nos permite visualizar que detrás de un golpe de Estado o de una alteración del orden constitucional, existen actores centrales.
Por último a título personal –se podrá compartir o no- quiero expresar mi más enérgico repudio por el hecho de que un día de reflexión como lo es el 24 de marzo un ex presidente de los argentinos venga mañana a Vicente López a hacer política. La sociedad nos está observando y éste es un error conceptual. No se puede predicar lo contrario de lo que se dice en épocas preelectorales.
Concretamente quiero decir que mañana el doctor Duhalde viene a la Cámara Empresaria de Vicente López, y me hubiera gustado que la Cámara Empresaria le dijera que el 24 de marzo no hay actividad en nuestro salón.

Sr. PRESIDENTE.- Tiene la palabra la señora concejal Maldonado.

Sra. MALDONADO.- Señor presidente: ya que hablamos de reflexión, quería agregar algo que es bueno tener en cuenta y que tiene que ver con el tema del ADN, que lleva registro y memoria.
Es importante saber que somos el único pueblo en el mundo que tiene datos de su sangre. Creo que ahora se están agregando los serbios. Somos el único país del mundo que tiene un crisol de razas en serio y un gran registro de lo que ha sucedido con todas esas etnias que nos conforman como pueblo. En ninguna parte del mundo sucedió lo que pasó en la Argentina. Un país casi vacío, pero con un registro impresionante de memoria mundial de todo lo mal que alguna vez le aconteció. Por eso pido que tengamos una gran esperanza en nosotros mismos por la fuerza de la sangre que tenemos, que nos hace levantarnos cada vez que caemos de rodillas. Esto nos hace saber que vamos a ir para adelante si nos unimos y aprendemos a no disgregarnos. Tratemos de unir este gran mosaico diferente que tenemos.
Eso nos permitirá reconstruir todo lo que queramos, solamente poniéndonos a trabajar juntos, olvidándonos de las cosas que nos separan. Siempre pensé que no era un eslogan decir que la unión hace la fuerza. En medio de la tristeza que suponen las cosas que nos han pasado, el mensaje de esperanza que tenemos en nosotros mismos hace que jamás estemos llorando demasiado tiempo lo que nos suceda. Más cuando sabemos que trascendemos y somos únicos e irrepetibles. Como pueblo somos esto: la síntesis más acabada de lo que significa el ser.
Por eso, a pesar de lo que pasó en el 76 y haber visto de cerca lo que es la adrenalina y el susto de muchos, creo que esa síntesis de la que les hablo hace que podamos decir que nuestro futuro está cerca. Lo que ansiamos tener lo vamos a tener y recuperar. Posiblemente le enseñemos a todo el mundo lo que es nuestro futuro. Están los pasajes bíblicos como el Triángulo del Sur, la gran Estrella del Sur que creo que es nuestro país.
Si aprendemos ahora y hacemos eso de conciliar, tener la memoria fresca y convertirnos en la gran samaritana del mundo, lograremos trascender a nosotros mismos en las cosas cotidianas que nos pasan. Así vamos a poder enseñarles a los demás lo que es la palabra abrazo fraterno.

Sr. PRESIDENTE.- No habiendo más oradores anotados, queda levantada la sesión.

– Es la hora 10 y 30.

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